Llevamos dos meses de mudanza, dos meses de interminable mudanza. ¿Pueden dos personas acumular tantos retales? Una vez colocado lo imprescindible, queda una tarea ardua: inventariar el pasado. Me sirve de consuelo ver el fondo de los cajones.
Tras la mudanza,
las pelusas del tiempo
en los cajones.
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