Llevamos dos meses de mudanza, dos meses de interminable mudanza. ¿Pueden dos personas acumular tantos retales? Una vez colocado lo imprescindible, queda una tarea ardua: inventariar el pasado. Me sirve de consuelo ver el fondo de los cajones.
Es viernes. Llueve y lloverá. Las persianas bajadas y el machacón y constante ruido metálico del martillo. También era metálico el cielo esta mañana. Además, la niebla.