Entre las páginas del libro editado por Debolsillo El fulgor/Al dios del lugar de J.A. Valente encontré un poema que escribiría al terminar la carrera, allá por 2001. Iba a estar encabezado por una cita de Kavafis sobre puertos. Lo que quedó sin tachones es esto.
Aquella tarde
fue la mar rebosándome la boca.
El puerto se desangra.
Lenta y agónicamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario